Conservación In situ

El Convenio sobre la Diversidad Biológica define la “conservación in situ” como la conservación de los ecosistemas y los hábitats naturales y el mantenimiento y recuperación de poblaciones viables de especies en sus entornos naturales y, en el caso de las especies domesticadas y cultivadas, en los entornos en que hayan desarrollado sus propiedades específicas.

El proyecto In Situ ejecutado en el país entre 2002 y 2006 identificó algunos criterios para la identificación de centros de alta diversidad genética:

  • Ser centros de origen y diversificación de las especies seleccionadas: (11 Spp) papa, maiz, pallar, camote, quinua, kañiwa, maca, arracacha, granadilla, yuca , camu camu; y 19 Spp asociadas.
  • Existencia de una alta diversidad genética de la especie;
  • Son área de endemismos para esas especies;
  • Existencia de importantes parientes silvestres de las especies seleccionadas;
  • Existencia de sistemas agrícolas fundamentados en prácticas tradicionales de comunidades andinas y amazónicas;
  • Existencia de conocimientos tradicionales sobre el funcionamientos de los agroecosistemas y las especies seleccionadas;
  • Alta diversidad ecológica y fisiográfica, de suelos y climas;
  • Se presentan mecanismos tradicionales de intercambio de semillas

Según esos criterios se identificaron centros de diversidad o microgenocentros cuya síntesis se indica a continuación, que da una idea de la dimensión de la tarea de conservación in situ:

  • Ocho sitios, ubicados en doce departamentos;
  • 32 provincias, 52 distritos;
  • En cada distrito: ubicación de comunidades campesinas, y a su vez: barrios, anexos, localidades o sectores y finalmente familias
  • Se alcanzó: 131 comunidades y más de 303 expertos campesinos o conservacionistas de cultivos nativos en chacra.

Así mismo, durante el 2017 se proyecta ejecutar el Proyecto GEF – AgroBioDiversidad.

Para conocer más sobre este proyecto, puede ingresar aquí.